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Radiador o bomba de calor, ¿cuál usar este invierno?

Actualizado: 25 nov 2020

¿Cuántos de vosotros pasáis gran parte del día fuera de casa y sólo estáis el rato de cenar y dormir? Debido al ritmo de vida que tenemos ahora, muchos de los que leéis esto os sentiréis identificados con esa situación. Esto implica que tener la calefacción encendida durante seis o siete horas cuando en realidad no estás prácticamente tiempo en casa supone un gasto de energía y dinero importante. A veces es más interesante hacer una inversión importante en cambiar la calefacción y ahorrar durante toda la vida en la factura de la luz, ¿no te parece?


Esta situación también puede llevarte a hacer otra pregunta: ¿te interesa encender el radiador eléctrico o es más económico poner la bomba de calor para tan solo unas horas? Vamos a verlo con detenimiento.


Radiador eléctrico


El ahorro energético y de bajo consumo también ha llegado a los radiadores eléctricos. Este tipo de aparatos vienen preparados para que el gasto sea el mínimo posible al mismo tiempo que continúan ofreciendo las funcionalidades que los radiadores de toda la vida. El uso de este tipo de calefacción tiene algunas ventajas:

No tendrás ningún tipo de residuos en la casa ni humos. Esto implica un aire más puro en el interior de la casa.No tendrás que hacer ningún tipo de mantenimiento.Ofrece la posibilidad de programar los radiadores para que se enciendan en un determinado momento del día y durante el tiempo que lo necesites.Siempre está disponible pues no dependes de la compra de ningún gasóleo para que funcione.

¿Y qué hay del consumo? Como en todas las cosas, el consumo energético y lo que pagaremos en la factura dependerá del tiempo que esté en funcionamiento y de la potencia que tenga el aparato en concreto. Dónde deberíamos prestar más atención es al calor que proyectan. Un radiador no emite tanto calor como otros aparatos. En este caso, produce una cantidad de 860 kilocalorías por cada KWh consumido suponiendo que se trate de un radiador de 1 KW. La ventaja es que una vez apagado, este tipo de calor se conserva más tiempo en la estancia.